La Ciudad

Oporto es un destino único por su fusión entre tradición y modernidad, su gastronomía y su gran oferta de ocio gratuito.

Viajar a Oporto es dejarse envolver por su peculiar ambiente. Disfrutar por igual paseando por elegantes barrios de casas señoriales y por estrechas callejuelas declaradas Patrimonio de la Humanidad. Es beber de su historia y su nostalgia. Y de los vinos de las bodegas más famosas que miran al Duero.

Una ciudad para explorar caminando. Para dejarse sorprender por la vida de un destino que, sin dejar de renovarse, sigue manteniendo la esencia de lo más auténtico.

La capital del norte de Portugal respira vida en cada azulejo. Desde la Catedral de la Sé hasta el río Duero, Oporto se sucede en un entresijo escalonado de callejuelas y edificios únicos. Sube y baja las empinadas cuestas y deja que esta ciudad te sorprenda con su cuidado equilibrio entre nostalgia y vanguardia.

Centro histórico

El centro histórico de Oporto fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996. En esta parte de la ciudad, en la que se encuentra nuestro hostel, destacan las callejuelas empedradas que descienden hacia el río invitándote a perderte recorriéndolas.

También coloridas fachadas, llenas de encanto único o impresionantes construcciones como la Sé do Porto, catedral de origen románico, o el Palácio da Bolsa, un hermoso edificio neoclásico cuyo interior merece definitivamente una visita.

El Duero

Oporto vive mirando al Duero, por eso es imposible concebir la ciudad sin el carácter que le confieren sus tradicionales barcos rabelos, empleados para transportar el vino desde el Valle del Duero hasta las bodegas de la ciudad, así como sin los 6 puentes que cruzan el río. Entre ellos, destaca el puente Dom Luís I, una construcción inaugurada en 1886 y que es hoy en día una de las imágenes más emblemáticas de la ciudad.

La forma perfecta de disfrutar del Duero es a bordo de uno de los múltiples cruceros que lo surcan y que permiten al visitante disfrutar de una perspectiva única de las riberas de Oporto y Vila Nova de Gaia.

Las Bodegas

Si por algo es famoso Oporto, es por sus vinos. Por eso, ningún visitante debería irse de la ciudad sin hacer una incursión en alguna de las múltiples bodegas situadas en la orilla de Vila Nova de Gaia.

En ellas, no solo es posible disfrutar de una cata, sino también aproximarse a la importancia histórica de estos vinos, conocer más acerca de su cultivo y proceso de producción e incluso disfrutar de espectáculos de fado en un entorno único.

Reserva ahora