PASTÉIS DE BELÉM, EL SECRETO MEJOR GUARDADO DE LA REPOSTERÍA LISBOETA

Una receta secreta guardada bajo llave, con origen en el Monasterio de los Jerónimos, perennes colas a su puerta y un sabor célebre en todo el mundo. Así podría describirse a Pastéis de Belém, un establecimiento que desde 1837 es toda una institución en Lisboa y un punto de visita obligado para todos los que aprecian el sabor de los famosos pasteles portugueses de mismo nombre.

Todos los días, los maestros pasteleros de este local preparan en la “Oficina do Segredo” (La Oficina del Secreto), la crema y el hojaldre con la que se elaboran los pasteles de Belém, a un ritmo que en temporada alta puede alcanzar las 40.000 unidades diarias. A pesar de que la base de este postre es la crema elaborada con azúcar, leche y yema de huevo, solo 6 personas conocen el secreto detrás de estos Pastéis de Belém.  No solo la receta es secreta, sino también la forma de elaborarlos. Y aunque se trata de un postre aparentemente sencillo, nadie en la ciudad ha conseguido lograr un sabor como el de Pastéis de Belém.

Por suerte, aunque la receta esté al alcance de muy pocos, todos los visitantes de Lisboa tienen la oportunidad de disfrutarlos. Solos, o acompañados de azúcar y canela al gusto.

Tranvia Porto
TRANVÍA NÚMERO 1

Un viaje al pasado sin necesidad de DeLorean, eso es lo que proponen los tranvías que todavía operan en la ciudad de Oporto. La red de tranvías de la ciudad se inauguró en 1872 y, aunque con el paso de los años estos vehículos han perdido presencia frente al metro y otros medios de transporte regulares, hoy siguen suponiendo un gran atractivo tanto por el encanto de su interior, como por sus recorridos.

De entre las líneas que todavía operan en la ciudad del Duero, una destaca precisamente por su trayecto de media hora paralelo al río, desde el barrio histórico de la Ribeira, hasta su desembocadura en Foz do Douro. Se trata del tranvía nº1, que inicia su recorrido en Praça do Infante, a solo unos metros de Bluesock Hostels para finalizar en Passeio Alegre, una zona eminentemente residencial en la que es posible disfrutar de un día de playa.

Y si ya te has enamorado de este medio de transporte histórico, no dejes de visitar el Museo do Carro Elétrico. Situado en la antigua Central termo-eléctrica de Massarelos, ofrece a los visitantes la oportunidad de conocer de cerca la historia y el desarrollo de este medio de transporte a través de una gran colección de vehículos de entre 1872 y 1950.